Por: Dr. Helgar Barajas Vargas

Estudiar la maestría en Evaluación Educativa, permite:

  • Fortalecer el desempeño docente a través del dominio de herramientas teóricas para la planeación y la evaluación en el proceso de la enseñanza y el aprendizaje.
  • Desarrollar una actitud crítica, reflexiva y propositiva sobre los problemas que enfrenta el sistema educativo nacional.
  • Realizar investigaciones cualitativas y cuantitativas, basadas en la evaluación de los diferentes componentes del sistema educativo que contribuyan a la mejora y a la transformación educativa.
  • Diseñar, dirigir, supervisar y evaluar programas y proyectos de evaluación institucional y curricular.
  • Reflexionar de forma crítica sobre la evaluación docente, a partir del conocimiento de su origen, legislación a nivel constitucional, leyes derivadas, implantación y avances.

Como parte de mi experiencia laboral, la Maestría en Evaluación Educativa me ha permitido enfrentar los retos que representa el ejercicio profesional docente. Uno de los principales retos ha sido atender la situación del bajo nivel en el logro de aprendizajes detectada en la transición entre la educación primaria y la educación secundaria. Este mencionado nivel de logro de aprendizajes suele presentar cierto grado de confusión entre la apreciación objetiva que señala la norma y el desarrollo formativo desde el enfoque por competencias. Ha sido muy satisfactorio contar con conocimientos que permitan realizar un diagnóstico en el que se vinculen aspectos de la malla curricular con los estándares curriculares y los aprendizajes esperados, partiendo del diagnóstico, no solo de los conocimientos previos, sino incluyendo las características de desarrollo cognitivo y biopsicosocial de los alumnos vinculados a los aspectos de contexto cultural y entorno socioeconómico.

Esta situación, ha requerido del desarrollo de un proceso de planeación y evaluación del proceso de enseñanza y un diseño de estrategias de evaluación del aprendizaje desde un enfoque formativo. Dentro de estas estrategias de evaluación, que incluyen instrumentos, técnicas y acciones, ha sido posible diseñar instrumentos como las rúbricas, que permiten transitar de las variables cualitativas que atienden al desarrollo de competencias, a las variables cuantitativas que señala la norma oficial para la identificación del logro académico. Esta situación, ha podido ser atendida de forma profesional, apoyado en los aprendizajes construidos sobre la generación de comunidades de aprendizaje y la puesta en marcha del método de investigación acción permitiendo que los alumnos participen como verdaderos implicados que se involucran en su propio proceso formativo y de construcción de aprendizajes auténticos.

Por: Dr. Helgar Barajas Vargas